No digo que haya dejado de leer libros, ni que no escuche nunca más un podcast. Pero cada vez lo hago menos. Y no porque ya lo sepa todo, sino porque quiero escucharme más a mí misma.
Por mucho tiempo pensé que necesitaba estar más preparada, saber más, hacer otro curso, leer otro libro, tener otra certificación. Pero todo eso, aunque me daba cierta seguridad, también me alejaba de mi voz.
Me hacía sentir que todavía no estaba lista. Que siempre faltaba algo más para comenzar.
Hasta que un día me rendí. Cerré el libro. Apagué el episodio. Y decidí escribir algo propio. Crear desde mí. Con mis ideas, mis heridas, mis ganas.
Y fue ahí cuando entendí que no era más conocimiento lo que necesitaba.
Era silencio. Era espacio.
Tal vez tú también estás ahí. Saturada de cosas “útiles” que no te están dejando moverte.
Si ese es el caso, te invito a que dejes de consumir por un momento. Y empieces a crear. Lo que tienes dentro también es sabiduría.
Y a esa sabiduría se accede pausando, respirando, silenciando el ruido externo para escucharte a ti misma.
Y si, esa sabiduría también se entrena, se nutre, se perfecciona. Y la única vía es practicando, accionando.
Saliendo de la matrix.