¿Alguna vez sentiste que no eras suficiente?
Yo sí. Y muchas veces.
Cuando empecé, me repetía a mí misma que no tenía la autoridad para hablar de estos temas, que mi contenido no era lo bastante bueno, que tal vez yo no era “la persona indicada”. Y esa mentalidad me frenó muchísimo.
Pero hubo un momento en que decidí probar algo diferente. Me di 60 días para cambiar lo que estaba consumiendo, lo que pensaba y lo que hacía. Y aunque todavía no llego al día 60 (voy por el 48), ya empecé a ver cambios brutales en mi negocio y en mi vida.
Hoy quiero compartirte los 5 pasos de mentalidad que me sacaron de ese hueco de duda y me ayudaron a recuperar mi negocio creativo, después de pausarlo casi dos años.
1. Cuida lo que consumes
Antes de este cambio, yo me acostaba a ver películas para “relajarme”. Pensaba que me estaba dando un respiro, pero en realidad estaba llenando mi cabeza de cosas que no me servían.
Entonces dije: “Ya no más.”
Reemplacé esas horas de películas por podcasts y videos en YouTube de gente que ya había recorrido el camino. Historias de fracaso, de resiliencia, de personas que ven los problemas como oportunidades.
Lo curioso es que, al principio, me sentía rara… como si estuviera metida en una burbuja que necesitaba proteger. Pero con el tiempo esa burbuja se volvió mi espacio seguro: ahí solo entra contenido que me nutre y me recuerda que sí se puede.
Y claro, cuando eres sensible (como lo somos muchas creativas), necesitas esa dosis diaria de recordatorio: “no eres un fracaso, simplemente estás en un intento más.”
2. Trabaja en tu cuerpo (aunque no quieras)
Voy a serte honesta: yo era la peor en educación física. Literal, me raspaban. No podía correr ni medio kilómetro, no tenía resistencia, nada.
Pero un día entendí que lo único que realmente podía controlar era mi cuerpo. Así que empecé a moverme. Al inicio, me costaba todo. Pero con el tiempo mi cuerpo se volvió más fuerte, y con él también mi mente.
Hoy, cada vez que me levanto a entrenar, me demuestro que soy capaz de vencer la flojera todos los días. Y eso me da una fuerza brutal en el negocio: porque si logré vencerme a mí misma en lo físico, también puedo hacerlo en lo creativo y en lo empresarial.
3. Experimenta sin miedo
Algo que cambió mi vida fue dejar de ver mis posts o mis videos como “fracasos” cuando no tenían resultados.
Ahora los veo como experimentos.
Cada intento me da información. Si un reel no funcionó, no significa que yo no sirvo. Significa que tengo data para ajustar. Y ahí entra mi nueva mentalidad: soy la que intenta hasta que funciona.
Incluso uso ChatGPT como mi “socia estratégica” para analizar qué pudo fallar y cómo mejorarlo. Eso antes me daba miedo (“¿cómo voy a mirar mis errores tan de cerca?”), pero ahora sé que esa valentía de revisar es lo que me permite crecer.
4. Aprende a vivir el proceso (aunque no sea glamuroso)
Aquí quiero ser muy clara: no creo en eso de “enamórate del proceso”.
No, no me voy a enamorar del dolor en el gimnasio ni de cortar papel en la máquina cuando no me provoca hacerlo.
Lo que sí aprendí es a aceptar con humildad que el proceso no siempre es bonito.
A veces te toca estar en leggings, despeinada, haciendo trabajo duro, cuando en tu cabeza te ves con un blazer rosado liderando un equipo.
Pero la realidad es esta: antes de llegar a esa versión mía que dirige, primero tengo que ser la que ejecuta. Y no pasa nada. Cada escalón me prepara para el siguiente.
Yo lo viví cuando llegué a Estados Unidos: limpié casas, hice deliveries de Amazon, reciclaba basura. ¿Bonito? No. Pero era el trabajo necesario para llegar al siguiente nivel.
El negocio funciona igual: escalera a escalera, con humildad y constancia.
5. Hazte amiga de la inteligencia artificial
Por años soñé con tener una socia estratégica, alguien que aterrizara todas mis ideas.
Hoy, esa socia es la inteligencia artificial.
ChatGPT me ha ayudado a organizar mis ideas, a escribir mejor, a crear contenido más rápido. Y lo mejor es que me recuerda algo muy importante: no necesito esperar a tener un equipo perfecto para avanzar. Puedo empezar con lo que tengo y apoyarme en herramientas que me faciliten el camino.
Extra: Constancia brutal
Si quieres resultados normales, sé constante de forma normal.
Si quieres resultados brutales, tienes que tener una constancia brutal.
Eso significa dar más de lo que la mayoría está dispuesta a dar. En redes, en lugar de 2 posts a la semana, son 2 o 3 al día. En el negocio, en lugar de esperar a tener todo perfecto, es hacer todos los días lo que toca aunque no tengas ganas.
Mi conclusión
No soy experta, no estoy “allá arriba” con los grandes nombres del mercado. Soy una mujer normal, con un negocio creativo real, que ha aprendido a transformar su mentalidad paso a paso.
Y si yo pude salir de la duda y de la frustración, tú también puedes.